expresar creencias y sentimientos que surguen del caminar diario de la vida.
Abraza tu miedo, dile que le quieres, dile que le amas, dile que no serías nada si no hubiese sido por el , vete de copas con el, chocale los cinco, y dile que no te cae mal, que no tienes ningún problema con el, pero que solo, no quieres que se te abdiera a ti como si fuera una lapa, que simplemente quieres seguir tu camino y el que siga el suyo nada más , y tu miedo creeme, lo entenderá.
El miedo llamó a la puerta, le abrió la confianza y no había nadie allí.